miércoles, 13 de abril de 2016

Qué pasa cuando pensamos con el corazón?

El lenguaje del corazón es el de la verdad...

He decidido ser una de esas personas que tomo el riesgo de dejar los convencionalismos de lado, dejándome guiar por el corazón, luego de muchos años de seguir las reglas de lo que debe ser, he decidido irme por el otro camino, y en este blog les contaré paso a paso que pasa, como me va con esta decisión. En todos los escenarios, con las consecuencias que me traigan, documentaré todo lo que piense lo que me pase, para que ustedes quizás también se animen o simplemente no la embarren como yo.

¿Qué me motivo?

En algunas ocasiones de la vida, cuando nos encontramos en situaciones difíciles, en lugares o con personas que no queremos, siempre buscamos culpar a otros o a la vida misma. Se nos hace imposible culparnos a nosotros mismos, sabiendo que somos los directos culpables. Sin embargo el primer error es exactamente el no haber hecho nada, sino dejar que la vida decida por nosotros.

Y si, tenemos mil y una justificaciones o excusas, éstas se esconden en la familia, ya sean padres, hermanos, hijos, pareja, etc.. Así mismo condiciones laborales, económicas, de salud, físicas, estéticas, psicológicas, entre un millón más que podamos mencionar.

La realidad es que la principal razón de encontrarnos en estos escenarios es el miedo, y aunque siempre nos recomiendan pensar con la cabeza, nos olvidamos de pensar las cosas con el corazón, y si seamos honestos siempre la cagamos cuando pensamos con el corazón, tratamos de no escucharlo por pasadas experiencias, sin embargo la raíz principal por la cual no escuchamos al corazón y pensamos con la cabeza es el miedo, nos sentimos seguros razonando, nos cuesta mucho dejarnos ir, hacer cosas de forma diferente a como la hace la gente "normal".

Al pasar el tiempo miramos hacia atrás y nos damos cuenta que aunque evitamos escenarios complejos, estamos en un lugar donde no queremos estar, distrayendo la cabeza con dilemas lejanos a los que quisiéramos estar enfrentando.

Sin embargo, hay que tener claro que estas no son decisiones a las que nos enfrentamos todos los días, son puntos de quiebre, en la vida todos pasamos por ciclos, y aunque muchos digamos que no, siempre sabemos cuando estamos a punto de enfrentar cambios, estemos o no cómodos, felices o infelices, amañados o no.

Es verdad aveces esos cambios son abruptos, otras veces son el resultado de días, semanas, meses y hasta años de inconformismo, cuando una pequeña voz que muchos llaman conciencia, que yo diría que es el corazón, nos dice, nos insiste, nos ruega que hagamos ese algo que nosotros bien sabemos que es.

Es ahí cuando tenemos todo el poder en nuestras manos, somos dueños de nuestro destino para hacer eso que sabemos, ya sea terminar una relación, renunciar a un trabajo, dejar una carrera, salir del closet, decir una verdad, entre tantas, ¿Cuántos de nosotros somos capaces de tomar esa decisión?, dejando de lado el que dirán, el salirnos de lo que debe ser, ¿sabemos nosotros lo liberador que sería?

Desafortunadamente al parecer pocos sabemos que es eso, sino no habrían tantas personas inconformes con sus trabajos, que viven enfermos de estrés, que se quejan de los bajos ingresos, de las deudas, de los jefes, del transporte, del poco tiempo con los hijos. Así mismo no habría tanta gente infeliz con falta de amor hacia si mismo y hacia los otros.

Cuando seremos capaces de darnos cuenta que el decidir con el corazón es ser honestos con nosotros mismos?, y que aunque no siempre, cuando pensamos con la cabeza nos estamos mintiendo, dejándonos contaminar de las circunstancias externas? Cuando seremos capaces de darnos cuenta que solo tenemos una vida?

Me ofrezco como voluntaria a tomar este riesgo, les cuento acabo de renunciar a un trabajo que odiaba, soy profesional, periodista con 27 años y 3 de experiencia en algo a lo que no me quiero dedicar. No tengo hijos, soy soltera, vivo con mis papas, no tengo ahorros, pero estoy dispuesta a seguir todos y cada uno de los impulsos que me diga el corazón. Así mismo les iré contando de personas que se animen a acompañarme, historias de aquellos que lo hicieron y si ustedes se animan pues sus historias serán bienvenidas también.

Se animan?

Y sí, la banda sonora no podría ser otra, yo se demasiado previsible, Disfrútenla




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