Y vuelvo a estar en el mismo lugar, afuera de "la matrix", siento que una parte de mi patalea en contra de la idea de seguir la normalidad aunque la parte inconsciente de mi batalla para devolverme allí.
Luego de 5 años de escribir mi primer blog que ni siquiera me acordaba que lo había escrito, vuelvo a estar en el mismo lugar con 32 años, aún sin ahorros pero con 5 años de experiencia en el mundo del marketing digital, me sorprende lo mucho que he aprendido, las empresas y marcas con las que he trabajado y las increíbles oportunidades que tuve.
Sin embargo no me hallé en mi última experiencia laboral, aprendí como nunca tuve un status de trabajar para una de las agencias de publicidad mas grandes del mundo y con un cliente el cual es una de las empresas con mas renombre del mundo. Tenía un salario muy bueno, es decir el sueño de cualquier joven profesional. Pero yo no me sentía feliz era vivir el sueño de otros no mío, metas de los demás, el "deber ser". Así que tuve que salir corriendo de nuevo.
Así haya crecido profesionalmente, personalmente siento que la niña interior temerosa que solamente sigue indicaciones de los demás es la que ha comandado mi vida, mis breves momentos de rebeldía rápidamente son apaciguados, me ha dado miedo ser yo, escucharme, creer en mi.
¿Pero qué es la normalidad? Tener un trabajo diario de mas de 8 horas sentado, tener deudas, comprar cosas, tener una pareja, así sea disfuncional, es mejor tener algo a no tener nada y más cuando se tiene mas de 30 años. Toda mi vida he luchado por encajar en ese modelo, demostrar que soy capaz así no lo crea, tranquilizar a los demás que yo si pude y soy normal.
Nunca me había preguntado quien era y que era lo que en verdad quería, aún no lo se, pero esto fue lo que produjo esta enorme incomodidad el año pasado, que desencadenó en la crisis actual. Quién soy? Que quiero? Qué me gusta? y por lo tanto que voy a hacer para lograr llegar a ese lugar y ser feliz.
No tenía la mas mínima idea, tanto era el odio y el fastidio que me tenía a mi misma que el mayor temor era enfrentar la soledad o el ocio.
Afortunadamente la testarudez heredada por mi padre, entre muchas otras cosas, me ha hecho una mujer que no se rinde y que mi voz interior es mas fuerte. Claro tengo la fortuna de poder renunciar a un trabajo y quedarme sin ingresos por dos meses, otros no pueden ni imaginárselo. Ahí es cuando empecé a ver el montón de cosas por las que puedo tener gratitud.
Además de la difícil decisión laboral, dejé o me dejaron en una relación de 13 años de codependencia muy fuerte en la cual yo pagaba por que me quisieran, y fue mucho dinero el que entregué para encontrar el amor que no he podido entregar en mi y fui tan ilusa de pensar que el dinero me iba a dar ese amor.
Me cansé de años de infidelidades, mentiras, malos tratos, estafas, robos y un dolor e incomodidad que no podía aguantar mas mi cuerpo, incluso mi lado izquierdo quedo resentido de tanta carga emocional que lleve todos estos años.
Y busqué ayuda, entender donde está el vacío, esta no es mi primera separación de esta pareja, es como la sexta y siempre caía y no entendía que con el no iba a encontrar el amor. No me evaluaba en el interior donde estaba el vacío. Decía que tenía baja autoestima y que era víctima de un psicopata narcisista (mi ex pareja) y me quedaba en posición de víctima y pobrecita, que era el mundo y las personas que me debían y que no podía hacer mas.
El descubrimiento fue la palabra responsabilidad y adultez y claro puede ser lógico el orden de la vida, pero solo creemos que es de puertas para afuera. Comprar casa, vivir solos (lo cual es completamente necesario y aún no me atreví), etc. Pero no entendemos el hecho de hacernos responsables de nosotros y nuestras decisiones, y dejar de culpar a nuestros padres, pareja, jefes y la vida en general.
Mi ex puede ser lo que sea, pero la directa responsable de que él llegara tan lejos fui yo, no fui capaz de poner límites, de decir que no y de creer que era tan omnipotente de creer que podía cambiar a ese ser humano "tan imperfecto" que solo me hacía sufrir. Muy equivocada estuve, pensé que con mis pataletas, reclamos, llanto, dinero y la pérdida de mi dignidad lo iba a conmover y decidiera cambiar.
Fui soberbia, manipuladora, mentirosa y débil. Me sentí que todas me las sabía y que esa persona era mia. Lo que sufrí en ese proceso no lo puedo ni describir, años de sospechas, de locura, de gasto irresponsable de dinero, de vivir en mentiras, de no cuidar mi cuerpo ni mi mente, y yo juraba que era amor.
Ahora entiendo que el amor está en mi, que el único lugar donde lo puedo encontrar es en mi interior, en mi historia personal, en mi niña interior, en el entendimiento y honra de mis padres y ancestros. Solté mucho, voluntariamente "perdí" cosas que me daban sentido a mi vida, o dignidad o un nombre. Pero por fin puedo mirarme al espejo y saber quien soy yo.