miércoles, 7 de abril de 2021

Afuera de la matrix

 Y vuelvo a estar en el mismo lugar, afuera de "la matrix", siento que una parte de mi patalea en contra de la idea de seguir la normalidad aunque la parte inconsciente de mi batalla para devolverme allí.

Luego de 5 años de escribir mi primer blog que ni siquiera me acordaba que lo había escrito, vuelvo a estar en el mismo lugar con 32 años, aún sin ahorros pero con 5 años de experiencia en el mundo del marketing digital, me sorprende lo mucho que he aprendido, las empresas  y marcas con las que he trabajado y las increíbles oportunidades que tuve.

Sin embargo no me hallé en mi última experiencia laboral, aprendí como nunca tuve un status de trabajar para una de las agencias de publicidad mas grandes del mundo y con un cliente el cual es una de las empresas con mas renombre del mundo. Tenía un salario muy bueno, es decir el sueño de cualquier joven profesional. Pero yo no me sentía feliz era vivir el sueño de otros no mío, metas de los demás, el "deber ser". Así que tuve que salir corriendo de nuevo.

Así haya crecido profesionalmente, personalmente siento que la niña interior temerosa que solamente sigue indicaciones de los demás es la que ha comandado mi vida, mis breves momentos de rebeldía rápidamente son apaciguados, me ha dado miedo ser yo, escucharme, creer en mi.

¿Pero qué es la normalidad? Tener un trabajo diario de mas de 8 horas sentado, tener deudas, comprar cosas, tener una pareja, así sea disfuncional, es mejor tener algo a no tener nada y más cuando se tiene mas de 30 años. Toda mi vida he luchado por encajar en ese modelo, demostrar que soy capaz así no lo crea, tranquilizar a los demás que yo si pude y soy normal. 

Nunca me había preguntado quien era y que era lo que en verdad quería, aún no lo se, pero esto fue lo que produjo esta enorme incomodidad el año pasado, que desencadenó en la crisis actual. Quién soy? Que quiero? Qué me gusta? y por lo tanto que voy a hacer para lograr llegar a ese lugar y ser feliz. 

No tenía la mas mínima idea, tanto era el odio y el fastidio que me tenía a  mi misma que el mayor temor era enfrentar la soledad o el ocio. 

Afortunadamente la testarudez heredada por mi padre, entre muchas otras cosas, me ha hecho una mujer que no se rinde y que mi voz interior es mas fuerte. Claro tengo la fortuna de poder renunciar a un trabajo y quedarme sin ingresos por dos meses, otros no pueden ni imaginárselo. Ahí es cuando empecé a ver el montón de cosas por las que puedo tener gratitud. 

Además de la difícil decisión laboral, dejé o me dejaron en una relación de 13 años de codependencia muy fuerte en la cual yo pagaba por que me quisieran, y fue mucho dinero el que entregué para encontrar el amor que no he podido entregar en mi y fui tan ilusa de pensar que el dinero me iba a dar ese amor. 

Me cansé de años de infidelidades, mentiras, malos tratos, estafas, robos y un dolor e incomodidad que no podía aguantar mas mi cuerpo, incluso mi lado izquierdo quedo resentido de tanta carga emocional que lleve todos estos años. 

Y busqué ayuda, entender donde está el vacío, esta no es mi primera separación de esta pareja, es como la sexta y siempre caía y no entendía que con el no iba a encontrar el amor. No me evaluaba en el interior donde estaba el vacío. Decía que tenía baja autoestima y que era víctima de un psicopata narcisista (mi ex pareja) y me quedaba en posición de víctima y pobrecita, que era el mundo y las personas que me debían y que no podía hacer mas. 

El descubrimiento fue la palabra responsabilidad y adultez y claro puede ser lógico el orden de la vida, pero solo creemos que es de puertas para afuera. Comprar casa, vivir solos (lo cual es completamente necesario y aún no me atreví), etc. Pero no entendemos el hecho de hacernos responsables de nosotros y nuestras decisiones, y dejar de culpar a nuestros padres, pareja, jefes y la vida en general. 

Mi ex puede ser lo que sea, pero la directa responsable de que él llegara tan lejos fui yo, no fui capaz de poner límites, de decir que no y de creer que era tan omnipotente de creer que podía cambiar a ese ser humano "tan imperfecto" que solo me hacía sufrir. Muy equivocada estuve, pensé que con mis pataletas, reclamos, llanto, dinero y la pérdida de mi dignidad lo iba a conmover y decidiera cambiar. 

Fui soberbia, manipuladora, mentirosa y débil. Me sentí que todas me las sabía y que esa persona era mia. Lo que sufrí en ese proceso no lo puedo ni describir, años de sospechas, de locura, de gasto irresponsable de dinero, de vivir en mentiras, de no cuidar mi cuerpo  ni mi mente, y yo juraba que era amor. 

Ahora entiendo que el amor está en mi, que el único lugar donde lo puedo encontrar es en mi interior, en mi historia personal, en mi niña interior, en el entendimiento y honra de mis padres y ancestros. Solté mucho, voluntariamente "perdí" cosas que me daban sentido a mi vida, o dignidad o un  nombre. Pero por fin puedo mirarme al espejo y saber quien soy yo. 


miércoles, 13 de abril de 2016

Qué pasa cuando pensamos con el corazón?

El lenguaje del corazón es el de la verdad...

He decidido ser una de esas personas que tomo el riesgo de dejar los convencionalismos de lado, dejándome guiar por el corazón, luego de muchos años de seguir las reglas de lo que debe ser, he decidido irme por el otro camino, y en este blog les contaré paso a paso que pasa, como me va con esta decisión. En todos los escenarios, con las consecuencias que me traigan, documentaré todo lo que piense lo que me pase, para que ustedes quizás también se animen o simplemente no la embarren como yo.

¿Qué me motivo?

En algunas ocasiones de la vida, cuando nos encontramos en situaciones difíciles, en lugares o con personas que no queremos, siempre buscamos culpar a otros o a la vida misma. Se nos hace imposible culparnos a nosotros mismos, sabiendo que somos los directos culpables. Sin embargo el primer error es exactamente el no haber hecho nada, sino dejar que la vida decida por nosotros.

Y si, tenemos mil y una justificaciones o excusas, éstas se esconden en la familia, ya sean padres, hermanos, hijos, pareja, etc.. Así mismo condiciones laborales, económicas, de salud, físicas, estéticas, psicológicas, entre un millón más que podamos mencionar.

La realidad es que la principal razón de encontrarnos en estos escenarios es el miedo, y aunque siempre nos recomiendan pensar con la cabeza, nos olvidamos de pensar las cosas con el corazón, y si seamos honestos siempre la cagamos cuando pensamos con el corazón, tratamos de no escucharlo por pasadas experiencias, sin embargo la raíz principal por la cual no escuchamos al corazón y pensamos con la cabeza es el miedo, nos sentimos seguros razonando, nos cuesta mucho dejarnos ir, hacer cosas de forma diferente a como la hace la gente "normal".

Al pasar el tiempo miramos hacia atrás y nos damos cuenta que aunque evitamos escenarios complejos, estamos en un lugar donde no queremos estar, distrayendo la cabeza con dilemas lejanos a los que quisiéramos estar enfrentando.

Sin embargo, hay que tener claro que estas no son decisiones a las que nos enfrentamos todos los días, son puntos de quiebre, en la vida todos pasamos por ciclos, y aunque muchos digamos que no, siempre sabemos cuando estamos a punto de enfrentar cambios, estemos o no cómodos, felices o infelices, amañados o no.

Es verdad aveces esos cambios son abruptos, otras veces son el resultado de días, semanas, meses y hasta años de inconformismo, cuando una pequeña voz que muchos llaman conciencia, que yo diría que es el corazón, nos dice, nos insiste, nos ruega que hagamos ese algo que nosotros bien sabemos que es.

Es ahí cuando tenemos todo el poder en nuestras manos, somos dueños de nuestro destino para hacer eso que sabemos, ya sea terminar una relación, renunciar a un trabajo, dejar una carrera, salir del closet, decir una verdad, entre tantas, ¿Cuántos de nosotros somos capaces de tomar esa decisión?, dejando de lado el que dirán, el salirnos de lo que debe ser, ¿sabemos nosotros lo liberador que sería?

Desafortunadamente al parecer pocos sabemos que es eso, sino no habrían tantas personas inconformes con sus trabajos, que viven enfermos de estrés, que se quejan de los bajos ingresos, de las deudas, de los jefes, del transporte, del poco tiempo con los hijos. Así mismo no habría tanta gente infeliz con falta de amor hacia si mismo y hacia los otros.

Cuando seremos capaces de darnos cuenta que el decidir con el corazón es ser honestos con nosotros mismos?, y que aunque no siempre, cuando pensamos con la cabeza nos estamos mintiendo, dejándonos contaminar de las circunstancias externas? Cuando seremos capaces de darnos cuenta que solo tenemos una vida?

Me ofrezco como voluntaria a tomar este riesgo, les cuento acabo de renunciar a un trabajo que odiaba, soy profesional, periodista con 27 años y 3 de experiencia en algo a lo que no me quiero dedicar. No tengo hijos, soy soltera, vivo con mis papas, no tengo ahorros, pero estoy dispuesta a seguir todos y cada uno de los impulsos que me diga el corazón. Así mismo les iré contando de personas que se animen a acompañarme, historias de aquellos que lo hicieron y si ustedes se animan pues sus historias serán bienvenidas también.

Se animan?

Y sí, la banda sonora no podría ser otra, yo se demasiado previsible, Disfrútenla